Jesús David Peña abrirá un nuevo capítulo en su carrera deportiva
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La vida deportiva de Jesús Davd Peña tomará un nuevo rumbo. Asia es una opción cercana. La etapa en Portugal, el país que le abrió las puertas cuando su carrera entró en un estado de urgencia tras su salida del Jayco Alula, ha concluido. Con 26 años y después de dos temporadas con buen suceso en Tavira y Efapel, el escalador cundinamarqués se irá. Ha sostenido conversaciones con equipos internacionales asiáticos, entre ellos el China Anta Mentech Cycling Team de categoría continental con el que buscaría mayor continuidad y tener la oportunidad de realizar un calendario más variado.
“No hay muchas opciones en Europa, no hay mucha gente que me dé la oportunidad sobre todo por el tema de la edad. No he tenido mucha continuidad en estos años, el año pasado sí tuve un año muy bueno, pero este año de nuevo pasaron cosas que no podía controlar”, cuenta Peña en su contacto con ADN Cycling.
Los sucesos incontrolables no solo fueron deportivos. Esta temporada, en medio de la alegría de conquistar su primera general europea en el GP Beiras, su padre, quien más que su padre fue su mentor y su fiel seguidor, falleció. Un golpe al alma. “Mi papi se enfermó a la semana siguiente que gané Beiras, y no sé sinceramente como explicarlo… como dice la canción ¿Oh qué será qué será?, pero mi papi se soñó que yo me ganaba Beiras, se soñó algo muy similar a como yo me gané la carrera. Cuando lo llamé ese domingo desde el hotel, me dijo: ‘¡Ay, me salió el sueño!´. Yo le respondí que como así, que cuál sueño, pero sí, me contó algo muy similar. No sé si Dios le quiso mostrar antes de que se fuera mi primera victoria general en Europa”, relata Jesús David. Un momento sobrenatural que días más tarde derivó en el momento más triste de su vida.
Retomar la actividad no fue una opción inmediata. Guardó el duelo por el dolor de la pérdida con su entorno y entrenaba poco, sin intensidad. “No sentía fuerzas, no quería ni pedalear. El director del equipo me llamaba cada tres o cuatro días y me preguntaba si estaba entrenando, que de todas maneras era mi trabajo, que lo hiciera por él (por su padre), y eso me decía mucha gente. Pero una cosa es eso y otra la realidad. Es muy complejo”, cuenta el cundinamarqués, que se reintegró al pelotón en la Vuelta a Portugal.
“No tenía nada de ritmo, me costó demasiado, fue complejo. En la segunda etapa cumplió un mes de fallecido y recuerdo que daban muchas ganas de llorar, no quería hacer nada”, recuerda Jesús, que en su última competencia con Efapel, el GP Internacional TSF-JN, terminó octavo.
“Siendo sinceros en Portugal solo les importa correr en Portugal. La Federación puso una normativa que le prohíbe a los equipos correr fuera de Portugal si hay una carrera nacional. No estoy de acuerdo y no me gusta. En Portugal me gusta la gente, lo he disfrutado mucho, pero también tengo que pensar en mi futuro. Si no puedo tener opciones de hacer buenas carreras para mí, por tener que hacer carreras nacionales que nadie va a ver, pues prefiero no seguir en Portugal”, aseguró el escalador que ahora buscaría en Asia un escenario con mayor exposición para volver al ciclismo de primer nivel.
No es un continente extraño para los ciclistas colombianos. En el pasado, Janier Acevedo y Julián Arredondo lograron una amplia figuración en carreras UCI del calendario asiático. También ha sido un mercado muy apreciado para rodadores y sprinters de la última camada. “Espero seguir haciendo buenas carreras y dando mi mejor nivel que sé que lo tengo. Por eso no he querido devolverme para Colombia. La idea es enfocarme de nuevo en tener continuidad, en hacer buenos resultados y poder ascender tan siquiera a un equipo Pro. Esa sería la idea”.