SHC: progreso, servicio y gestión para debutar en una de las grandes de Colombia
Compartir
SHC nació como una iniciativa de impulso para los talentos cundinamarqueses bajo las siglas de SUHEICA, un nombre que combinaba dos conceptos: Suesca y Muisca. “Con el tiempo nos dimos cuenta que eso no pegaba”, cuenta en tono jocoso Carlos Monroy, la gestión silenciosa, altruista y ordenada detrás de un proyecto que con el pasó de los años ha logrado afianzarse como una vitrina para ciclistas de la región que sueñan con alcanzar el profesionalismo.
Como en muchas organizaciones alternativas del ciclismo colombiano, el presupuesto es ajustado, de margen estrecho, pero en este caso muy bien distribuido. Monroy, en compañía de Jhon Fredy Núñez y Mónica Zapata, cumplen la titánica labor de tocar puertas, presentar el proyecto, sus objetivos, sus causas y su finalidad. “No hemos podido consolidar un gran patrocinador, siempre salimos a vender las carreras. De pronto algún día algún gran patrocinador se enamorará del proyecto. Vender un equipo tiene su arte”, asegura Carlos, que en medio de su emprendimiento festeja el hecho de que, por primera vez, el equipo haya sido incluido en la lista de invitados a una de las grandes del calendario nacional.
Será el Clásico RCN. La confirmación de la noticia llegó en la Vuelta de la Juventud gracias a su protagonismo y la buena presentación de corredores como Andrés Umbarila, tercero en la contrarreloj de Aguazul, y uno de los prospectos que ha encontrado en SHC la ventana para acercarse a la alta competencia. “Presento proyectos pequeños, no muy costosos, pero siempre con rendición de cuentas. Mónica hace la ejecución financiera y el profe Jhon Fredy hace de todo, es uno de los grandes responsables de que todo marche bien con los muchachos en las carreras”, asegura Carlos, que al igual que Mónica, han impulsado el proyecto por gusto, pasión y una fuerte conexión entre ciclismo y familia.
Sus hijos pertenecieron al equipo en sus primeros compases. Camilo, hijo de Carlos, compite actualmente en un equipo de formación europeo, pero en sus inicios también tomó el maletín y acompañó a su padre para presentar propuestas. “Es curioso lo que pasó: Camilo presentó el proyecto y le solicitó ayuda a un familiar cercano que trabajaba en Chery, pero con él no se dio, fue finalmente María Cristina Castro, gerente de nuevos negocios de Chery la que nos apoyó y respaldó el proyecto. Recuerdo que nos dijo: ‘a mí me gusta esta historia, hay cosas que se pueden mostrar y los quiero apoyar desde mi área’”.
“Generar confianza en un patrocinador no es fácil”, prosigue Carlos, que desde entonces no ha parado de insistir. “Lo que me da valor de seguir haciendo esto, es que finalmente no estoy pidiendo para mí, sino para un beneficio de los muchachos que de alguna manera quieren cumplir sus sueños. No pagamos grandes salarios, no tenemos esa posibilidad, pero en carrera les damos todo lo necesario”, cuenta el manager.
En SHC, la premisa es ponerlos en escena para que otros equipos les abran sus puertas y puedan seguir su proceso. “Somos una plataforma para que puedan salir hacia equipos grandes. Lo que hacemos es ayudarles a nuestros jóvenes a cumplir sus sueños”, remarca el Manager que en su gestión para cumplir con la invitación al Clásico, encontró en Su Despensa, un proveedor de alimentos para supermercados de provincia, el respaldo económico para cumplir con buena parte de los costos que conlleva el plano logístico de dos semanas de competencia por varias regiones del país.
Moto Mart, que siempre está presente como sponsor principal en la Vuelta de la Juventud, también podría confirmar su continuidad para el ‘Duelo de Titanes’. “Ya tenemos lo necesario para estar y debutar en nuestra primera grande”, dice con emoción.
Lo que para algunos equipos es parte de su calendario y su presupuesto anual, para otros como SHC es una labor que depende de la gestión diaria. “Me toca reunirme con mucha gente para que alguien finalmente me diga que sí. Muchos dicen que no y otros se cansan y me terminan atendiendo por ser tan insistente”, dice sonriente, pero con la elocuencia de quien sabe que para convencer no basta con enviar un documento y esperar una respuesta. Ahí está la diferencia: insistir, persistir y nunca desistir. SHC entrará en la historia de las carreras con mayor tradición de Colombia.