La justicia tarda pero llega. Es un adagio que se ajusta a la nueva realidad de Germán Darío Gómez Becerra, talento gentil, alegre y de buenas maneras que, un día, en el amanecer del pasado 28 de diciembre se estrelló de frente con una dura realidad: analítico adverso por Boldenona. “Es duro y más cuando uno está concentrado...